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Callos y callosidades

Callos y callosidades - Callos y callosidades


Un callo es un área pequeña de piel engrosada que se forma en la parte de arriba o en un lado de un dedo del pie, producto de la fricción o presión ejercida por el calzado que no se ajusta bien.

Un callo puede desarrollarse en las palmas de las manos o en las plantas de los pies, en las áreas donde ocurre la presión o fricción.

El engrosamiento cutáneo es una reacción de protección de la piel; por ejemplo, los granjeros o remeros tienen callos en las manos que evitan que desarrollen ampollas dolorosas durante sus actividades.

El dolor que provoca un callo en los dedos de los pies es similar al dolor de muelas.
Para combatido con prudencia y sensatez es necesario seguir determinadas pautas.

NO LO HAGA USTED MISMO

Eliminarse o recortar un callo parece una actividad sencilla, pero no lo es. No debe jugarse a ser cirujano, ya que nos podemos causar lesiones importantes.

Los diabéticos, en particular, nunca deben tratarse ellos mismos los problemas de los pies.

PRECAUCIÓN SIEMPRE

Si se ulilizan emplastos para los callos o cualquier otro producto basado en el ácido salicílico deben seguirse los siguientes consejos:

  • Se debe aplicar el producto sólo en la zona afectada y no en la piel normal circundante.
  • Si se trata de un callo, debe colocarse primero un protector con forma de donut para cubrir la piel que lo rodea.
  • No deben usarse este tipo de productos más de dos veces por semana y consultar a un médico si no se observa mejoría.

LAS CUALIDADES DEL AGUA

El dolor causado por un callo puede provenir de una pequeña bolsa situada entre el callo y el hueso, que se llena de líquido y se inflama. Una solución para calmar temporalmente el dolor es poner en remojo el callo en una solución de sales y agua caliente.

LAS PROPIEDADES DEL TE

En los casos en que hay mucho tejido calloso, los expertos recomiendan sumergirlo en una infusión muy diluida de té de manzanilla El té tiene propiedades calmantes y suavizantes de la piel dura. Aunque este brebaje manche los pies, se limpian muy fácilmente con agua y jabón.

CUIDADO DIÁRIO

Tras poner en remojo el callo en agua tcmplada durante varios minutos, debe frotarse ligeiramente el área afectada con una lima para callos o piedra pómez para que se desprendan capas de piel. Por último, debe aplicarse una crema de manos que lo ayudará a disolver la piel dura.

Esta pequeña cura debe realizarse como una rutina diária, después de la ducha o del baño. Siempre debe predominara la suavidad y desechar las técnicas abrasivas.

LAS ASPIRINA, REMÉDIO UNIVERSAL

Una forma de ablandar los callos duros consiste en deshacer cinco o seis aspirinas hasta convertirlas en polvo y luego mezclarlo con media cucharadita de agua y zumo de limón. Se aplica la pasta obtenida en las zonas del pie donde la piel es dura, se introduce el pie en una bolsa de plástico y se envuelve con una toalla caliente. Tras un periodo de diez minutos hay que descubrir el pie y frotarlo el área afectada com piedra pómez. Toda la piel dura y muerta y podrá quitarse las escamas com facilidad.

EL ESPACIO ALIVIA

Puesto que los callos blandos se producen a causa del rozamiento entre los huesos de los dedos del pie, se debe poner algo blando entre ellos para separarlos. Se pueden usar separadores de dedos, que son simplemente pequenas piezas de espuma que se colocan entre los dedos.

ALIVIAR EL DOLOR

Para proteger los callos no use almohadillas para callos con abertura oval, ya que presionará el callo provocando que se hinche. Si se dispone de este tipo de almobadilla se debe cortar uno de sus extremos para que adquiera forma de herradura, colocar la almohadilla por detrás para que no roce con el callo.

Una solución incluso mejor es utilizar tiritas Urgo-Call que tienen una gasa esterilizada en su centro.

CALLOSIDADES BENIGNAS

En algunas ocasiones las callosidad es tienen un efecto benéfico. Por ejemplo:

  • Las personas que tienen la costumbre de ir descalzas desarrollan callosidades en la planta de los pies que protegen la piel de los terrenos ásperos y calientes.
  • En otras ocasiones, para protegerse de uña encarnada, aparecen callosidades en el tejido que la circunda, la piel se hace más gruesa y se endurece para protegerse de la intrusión de la una.
  • Estos son algunos casos de callosidades benignas que, afortunadamente, no dobemos combatir.

ATENCIÓN AL CALZADO

Es evidente que para prevenir la aparición de los callos o aliviar su dolor es fundamental una correcta elección del calzado. En cuanto a su ancho, debe ser lo suficientemente holgados para que los dedos sufran ninguna presión.

Es tan perjudicial para el pie usar un zapato demasiado grande como uno demasiado pequeño.
Si el zapato es cxcesivamente grande el pie resbalará en su interior y provocará fricción. La fricción del zapato sobre la piel puede causar una callosidad o un callo tan fácilmente como unos sapatos demasiado estrechos.

PLANTILLAS CASERAS

Después de usarla durante una semana y reforzar con trozos de espuma las zonas adyacente al callo. Por ejemplo, si el callo se encuentra en la mitad de la parte anterior de la planta del pie, se cortan dos trozos de espuma o fieltro de unos 3 mm de grosor (1,2 cm de anchura por 5 cm de longitud) y se pegan a ambos lados de la depresión de la plantilla formada por el callo.

Otro trozo del mismo material (de 5 cm de longitud por 5 cm de anchura) se coloca detrás de la depresión.

DE INTERÉS:

  • Existen apósitos especialmente que contienen ácido salicílico, que ablanda la piel. Estos se aplican sobre los callos durante 24 horas, transcurridas las cuales se lava la piel y se liman los callos con piedra pómez.
  • Las personas con callos recidivantes o reincidente, con artritis, diabetes o problemas circulatorios deben ser tratados por un podólogo.