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Claudicación intermitente

Claudicación intermitente - Claudicación intermitente


La claudicación intermitente es un dolor muscular intenso, que aparece en las piernas a nivel de la pantorrilla o del muslo durante un paseo o tras un ejercicio físico leve y que desaparece al parar.

Aunque se trata de un trastorno importante y doloroso, en verdad es el síntoma de algo más grave: la enfermedad vascular periférica. Así como los vasos sanguíneos obstruídos en el corazón conducen
a la angina de pecho, la claudicación intermitente es el signo del principio de la restricción del flujo de sangre en la “periferia”, es decir, en las zonas más alejadas del corazón: los brazos y las piernas.

La claudicación intermitente no es un problema. Una vez diagnosticado el problema, se debe acudir regularmente al médico para que controlar la enfermedad subyacente. Hay muchas cosas que se pueden hacer para aliviar el dolor y disminuir la progresión de la enfermedad vascular periférica. Estas son algunas de ellas.

ADIÓS AL TABACO

Se trata de la primera medida a tomar. Entre el 75 y el 90 % de los que sufren este trastorno son fumadores. El humo del cigarrillo incrementa el dano causado por la enfermedad al sustituir el oxígeno en los músculos de las piernas, ya muy disminuido, por monóxido de carbono.

La nicotina también favorece la contracción de las arterias, lo cual restringe el flujo de la sangre causando un daño directo en las arterias y favoreciendo la formación de coágulos de sangre. Estos pueden ocasionar una gangrena que obligue a amputar la pierna.

Por consiguiente el abandono fulminante del tabaco debe ser la primera medida a tomar.

… Y COMENZAR A ANDAR

Después de dejar de fumar se debe comenzar a hacer ejercicio, en su modalidad más simple: caminar. Se debe caminar todos los días por lo menos durante una hora, pero ec debe tener en cuenta el momento en que se comienza a sentir el dolor de la claudicación.

No se debe interrumpa la caminata ante el primer signo de dolor, se debe continuar hasta que vuelva más agudo, detenerse, esperar a que se pase y proseguir. Durante la hora se repetirá el ciclo de caminar y dolor varias veces.

EJERCICIO SALUDABLE

  • Caminar es el mejor ejercicio para combatir la claudicación intermitente, aunque cualquier ejercicio ligero es saludable, como montar en bicicleta, o cualquier otro que haga trabajar las pantorrillas es eficaz para aliviar el dolor de la claudicación.
  • Los siguientes son unos ejercicios que puede intentar: elevar los dedos del pie, subir escaleras, correr en el mismo lugar, saltar a cuerda y bailar. Se debe consultar al médico la realización de ejercicios que exigen más esfuerzo.

ATENCIÓN A LOS PIES

Muchos problemas de los pies que son insignificantes para las personas con una circulación saludable pueden constituir un problema grave para aquellas que tienen un flujo reducido de sangre a las extremidades.

Sin embargo, la mayoría de los trastornos pueden evitarse, con un buen cuidado de las uñas, el tratamiento del pie de atleta y evitando las temperaturas muy altas o muy bajas. Se deben inspecionar los pies cada día y consultar con el médico cuando éstos presenten algún signo de daño o infección.

LA IMPORTANCIA DE ADELGAZAR

La obesidad constituye un problema importante en los que padecen claudicación intermitente, no sólo por el mayor esfuerzo que debe realizar la circulación, sino también por el daño que inflige al pie.
Al caminar las personas con sobrepeso traumatizan el tejido del pie que justamente no tiene una suficiente provisión de sangre para hacer frente a ese abuso y curarlo.

PRESIÓN SANGUÍNEA Y COLESTEROL

Con claudicación intermitente es obligado controlar ln hipertensión e hiperlipemia. Ambos son factores de alto riesgo que tienden a incrementar la gravedad de la enfermedad adyacente.

CALOR, NO GRACIAS

Debido al flujo reducido de sangre en las piernas, quien padece claudicación intermitente suele sufrir también por los pies frios. No obstante, nunca se debe aplicar un paño caliente o una botella de agua caliente en los pies fríos. Lo que se necesita es incrementar el flujo sanguíneo para ayudar a disipar el calor.

Si el flujo sanguíneo es limitado y se coloca un paño caliente se puede llegar a quemar su piel, ya que la sangre descenderá hasta el lugar donde se esté aplicando el paño. Para este problema se recomienda utilizar calcetines gruesos de lana.

LA VISITA AL CARDIÓLOGO

Si se tiene claudicación intermitente se debe consultar a un cardiólogo. La claudicación intermitente es un síntoma de la enfermedad vascular periférica. Los médicos sostienen que si una persona tiene síntomas de falta de flujo sanguíneo en las piernas, existe una gran probabilidad dc que ya presente obstrucción en el corazón o en las arterias carótidas que llegan hasta el cerebro.