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Congelación




La congelación de una parle del cuerpo, habitualmente las manos y los pies, puede ocurrír en muchas situaciones. La congelación es la respuesta del organismo frente al frio intenso para intentar preservar el calor. Para ello bloquea la circulación de sangre hacia las extremidades.

La congelación se caracteriza por la dureza, palidez y frialdad de la piel que ha estado expuesta al frío durante un cierto tiempo. El área tiende a ponerse insensible al tacto, aunque es probable que haya dolor penetrante agudo. La recuperación puede ser completa si sólo la piel y los tejidos subyacentes han sufrido daño; no obstante, si los vasos sanguíneos han sido afectados, el daño es permanente y puede sobrevenir gangrena, la cual requiere la amputación de la parte afectada.

El cuerpo humano está concebido para funcionar a una temperatura de 37 °C. Un descenso de 3°C, que apenas se nota en la temperatura exterior, puede ser suficiente para matar a un ser humano. Por
debajo de los 22°C puede producirse un paro cardíaco. La hipotermia se define como una temperatura corporal baja a partir de los 35º C. Los sintomas incluyen temblores, pulso lento, apatia y una disminución general de la agudeza mental. Si la temperatura corporal desciende aún más,los músculos se vuelven rígidos y puede haber perdida de la conciencia. A continuación se brindan algunas medidas básicas para evitar o luchar contra la congelación.

CINCO MEDIDAS CONTRA LA CONGELACIÓN

1. No beber. El alcohol lo calienta desde dentro, con lo cual se perderá más color.

2. No fumar. El tabaco disminuye la circulación periférica, haciendo que las extremidades se vuelvan más vulnerables.

3. Aflojarse la ropa. Para proteger la circulación deben usarse ropas cómodas y amplias.

4. Actuar. En cuanto se observen los primeros sintomas hay que calentarse inmediatomente.

5. Observar con atención. Es necesario observar las orejas, la nariz y las mejillas de posibles acompañantes por si se produce algún cambio de color.

HIPOTERMIA, QUÉ HACER

Ante un individuo con hipotermia se recomiendan los siguientes pasos y solicitar la presencia de un médico lo antes posible:

  • Llevar a la persona hacia un lugar más cálido.
  • Cubrirla con mantas.
  • Darle bebidas calientes, pero no alcohol, puesto que brinda una sensación artificial de calor.

CONOCER LOS SÍNTOMAS

La piei helada, primera manifestación dc la congelación, se vuelve dura y blanca. Las mejillas, la punia de la nariz y las orejas son las partes que se hielan con mayor frecuencia. Cuando se calienta el área afectada es muy probable que se produzea un desprendimiento de la piel y que se formen ampollas, lo cual es característico de las congelaciones superficiales. El frío intenso puede congelar los tejidos y provocar la formación de cristales de hielo que causan daño tisular.

PRUDENCIA CON EL CALOR

No se debe usar calor radial y seco como el de una lámpara o de un fogón para calentarse. Si la piel está congelada puede quemarse con más facilidad.

Si no se dispone de un lugar cerrado, debe utilizarse el calor del cuerpo. Por ejemplo, pueden colocarse dedos y manos debajo de sus axilas para recuperar el calor en estas partes del cuerpo.

AGUA NO

El contacto con el agua acelera la perdida de calor.

ABRIGARSE ADECUADAMENTE

Unas prendas de abrigo adecuadas son las mejores armas para combatir la congelación: guantes que sólo tienen separado el pulgar dei resto de los dedos y gorros que protejan las orejas.

RAPIDEZ

La congelación intensa requiere atención médica profesional. Los tejidos afectados sufren muerte celular, y ésta entraria graves riesgos: infecciones, perdida de dedos y, en casos extremos, perdida de un brazo o de una pierna.

Mientras se acude al médico se debe actuar con rapidez. Se debe deshelar la zona congelada en cuanto sea posible, lo cual resulta bastante doloroso. Normalmente esto se efectua con agua caliente (40-42 °C).

No se debe permitir que una parte congelada se vuelva a congelar, puesto que los cristales de hielo son más grandes y causan aún más daño a los tejidos.

Aunque se recomienda no caminar con los pies congelados, es mejor hacerlo que permitir que se deshielen y vuelvan a congelarse. De manera que no hay que quitarse el calzado del pie congelado.