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Hipertensión

Hipertensión - Hipertensión


La hipertensión es un trastorno muy frecuente que se caracteriza por la elevación mantenida de la presión artertial.

PREVENCIÓN

Si usted tiene síntomas de dolores de cabeza, sensación de inestabilidad, cansancio y palpitaciones, puede que tenga hipertensión leve o moderada. Si esto le ocurre no dude en tomarse la tensión en una farmacia, y si fuera que tiene la tensión alta vaya al especialista.

DISMINUYA EL ALCOHOL

Los hipertensos deben reducir el consumo de alcohol.

Porque se ha demostrado que las personas que beben una cantidad moderada de alcohol tienen la presión arterial más baja que los que beben mucho, pero también que los que no beben en absoluto.

Uno o dos vasos en la comida y en la cena no causan un efecto perjudicial sobre la presión arterial, pero una cantidad superior ya entraña riesgos.

AUMENTE LA INGESTIÓN DE POTASIO

Incrementar los niveles de potasio ayuda a controlar la presión arterial. El beneficio parece evidente cuando la ingestión de potasio es tres veces mayor que la de sodio.

RELACIÓN CON EL CALCIO

El calcio tiene un efecto positivo sobre la hipertensión en algunas personas. Sin embargo. Los hipertensos sensibles a la sal responden bien al calcio. De modo que si la sal no es buena para usted, sí lo es el calcio.

EVITE LOS EJERCICIOS ISOMÉTRICOS

Haga ejercicio como parte de un programa para reducir la hipertensión. Se recomienda eliminar los ejercicios isométricos, por ejemplo levantar pesas, del tratamiento, ya que pueden elevar de forma súbita la presión arteria.

CONSEJOS

— Para evitar esta disfunción se deben seguir una serie de reglas básicas, como son adelgazar en caso de exceso de peso, practicar un poco de ejercicio u mantener un bajo consumo de alcohol, sal y grasas.

— Cuando sentimos dolor o frío, en situaciones de estrés, después de comer o hemos
realizado un ejercicio físico, nos sube la tensión momentaneamente.

— A partir de los sesenta y cinco años el porcentaje de hipertensos aumenta.

— Ciertos trastornos endocrinos y renales, así como algunos medicamentos, propician la hipertensión.

— Además, hay remedios tradicionales que favorecen la normalización de hipertensión, tales como la maceración de ajo y cebolla que, además de cuidar la alimentación, evitar la sal y los picantes, tomar un macerado de ajo y cebolla, con limón y agua, ayuda a disminuir la hipertensión.

— Revisar su presión regularmente, sin obsesionarse, procurando que esta revisión sea siempre a la misma hora y en condiciones semejantes. Es muy útil aprender a medir la tensión o contar con alguien que ayude a utilizar alguno de los instrumentos.

— Cuando se toma la presión arterial se registran dos valores: uno elevado, generado cuando el corazón se contrae (sístole), y otro más bajo, que corresponde a la relajación entre un latido y otro (diástole); los registros ideoles en una persona adulta son 120/80, respectivamente. Se comienza a considerar hipertensión cuando, al estar relojado, se registra un valor de 140/90.

— Perder peso, pues incluso las reducciones modestas son benéficas para disminuir los niveles de colesterol y sentirse mejor en términos generales. Se evitará alimentación copiosa y se limitará el aporte de hidratos de carbono (postres, pastas, pan) y grasa.

— Eliminar hábitos dañinos asociados con el padecimiento, como consumo de alcohol y tabaco, pues son estimulantes que aceleran el ritmo cardiaco y favorecen la hipertensión.

— Practicar una rutina de ejercicio adecuada a la edad, ya que esta actividad favorece la buena circulación sanguínea, ayuda a lograr oxigenación adecuada y eliminación de grasas, además de que fortalece al corazón.

— Modificar hábitos alimenticios: se incrementará el consumo de legumbres (ricos en potasio, calcio y magnesio, que son minerales que facilitan la eliminación de sodio) y alimentos ricos en fibra, como frutos con cáscara (favorecen la eliminación de colesterol antes de entrar al torrente sanguíneo), en tanto que se reducirá el consumo de carnes rojas, ricas en grasas saturadas, y se sustituirá por carnes blancas, sobre todo pescado; también se erradicarán alimentos ricos en colesterol, como vísceras y huevo.

— Disminuir el consumo de sal cuando el médico lo aconseje; esto se debe a que grandes dosis de sodio ocasionan retención de agua, por lo que aumenta el volumen de sangre y la fuerza con que el corazón debe bombearla, ocasionando presión arterial alta.

— Regular tensión y estrés, ya que ambos son causas de hipertensión; se debe procurar una vida tranquila para controlorse mejor y, de ser necesario, se recurrirá a estrategias o rutinas de relajación: acostado o sentado, se respirará profundamente 3 ó 5 veces, y se relajarán en forma paulatina piernas, tronco, brazos, cabeza y cuello, pensando en un color que ayude a tranquilizarse (casi siempre verde o azul).

Tomar puntualmente las medicinas que el médico recete, siguiendo estrictamente los horarios y dosis indicadas; nunca se abandonará el tratamiento (aunque los valores al tomar la presión hayan vuelto a la normalidad), salvo orden del especialista. Los fármacos prescritos disminuyen la presión a través de diferentes mecanismos:

Eliminación de agua y sal excesiva o través de la orina (diuréticos tiacídicos).
Inhibición del mecanismo que desencadena el estrés (bloqueadores adrenérgicos).
Dilatación de arterias, a fin de aumentar el espacio por el que circula la sangre (inhibidores de enzima conversora de angiotensina, antagonistas de calcio y vasodilatadores directos).

Determinar con exactitud los niveles reales de colesterol en sangre, a través de exámenes de laboratorio interpretados por el médico. El exceso de grasa disminuye la capacidad de elasticidad de los vasos y propicia mayor fuerza de contracción del corazón.

Acudir periódicamente al médico para que éste siga la evolución del padecimiento, a la vez que aclarará dudas y proporcionará nueva información de interés.
Durante la visita, el paciente informará sobre cualquier circunstancia extraña que pudiera aparecer a lo largo del tratamiento.

Se trata de medidas sencillas que, de realizarse de manera sostenida, logrorán cumplir satisfactoriamente con su objetivo en poco tiempo, y permitirán llevar a cabo una vida normal. Las personas con hipertensión, salvo algunas excepciones, no tienen que restringir sus actividades si llevan un buen control.

TÓMESE LA PRESIÓN USTED MISMO

Usted debe tener el hábito de tomarse la tensión. Esto permite seguir paso a paso la evolución de la hipertensión.

Este seguimiento significa mucho más que un control del estado de salud, permite determinar y comprender la influencia de la dieta, los ejercicios y la medicación en el curso de la enfermedad.

INTENTE SER FELIZ

Las emociones desempeñan un papel específico en la presión arterial.

Se ha demostrado que los cambios en la presión arterial estan directamente relacionados con la intensidad emocional, de forma que cuanto más feliz se siente uno, más desciende la presión arterial.
También se sabe que la ansiedad vivida fuera de casa aumenta más la presión arterial que la ansiedad experimentada en casa. En resumen, el consejo es: evite las preocupaciones y sea feliz, pero, si no
puede dejar de preocuparse, hágalo en casa.

TÓMESE LA PRESIÓN USTED MISMO

Debería adquirir el hábito de tomarse usted mismo la presión. Esto permite seguir paso a paso la evolución de la hipertensión.

Este seguimiento significa mucho más que un control del estado de salud: permite determinar y comprender la influencia de la dieta, los ejercicios y la medicación en el curso de la enfermedad.
Además, puede ayudar a sobreponerse a la reacción que muchas personas experimentan en el consultorio del médico: se ponen tensos y la presión sube drásticamente.

Los aparatos para medir la presión pueden ser de tres tipos: mecánicos, electrónicos con un manguito inflable manualmente y electrónicos con un manguito inflable de forma automática. El tipo
manual requiere el uso de un estetoscopio, en cambio el electrónico no lo necesita y, de alguna manera, resulta más fácil de usar.

Los expertos opinan que el más práctico es el tipo electrónico con inflado manual. No se necesita tener mucha experiencia para efectuar la lectura.

SEA UNA PERSONA FELIZ

Los estudios han demostrado que las emociones desempeñan un papel específico en la presión arterial.

En estudios llevados a cabo en pacientes hipertensos sin medicación mediante el uso de monitores de alta tecnologia, se ha comprobado que el bienestar disminuye la presión arterial sistólica, mientras
que la ansiedad eleva la presión diastólica.

También se observó que los cambios en la presión arterial estaban directamente relacionados con la intensidad emocional, de forma que cuanto más feliz se sentia una persona, más descendia su presión
sistólica. A la inversa, cuanto más ansiedad experimentaba, más alta era la presión diastólica.

Las investigaciones también han mostrado que la ansiedad vivida fuera de casa aumenta más la presión arterial que la ansiedad experimentada en casa.

INTENTE HABLAR MENOS

Evidentemente, una discusión con su mujer o con su jefe puede hacer que su presión aumente, sin embargo, las investigaciones han demostrado que prácticamente cualquier tipo de comunicación puede causar un aumento de presión.

Se ha demostrado que el simple hecho de hablar puede elevar la presión entre un 10 y un 50 %, siendo este aumento mayor en los hipertensos. Este efecto no se limita a la palabra oral, sino que comprende cualquier forma de linguaje.

Este razonamiento ha llevado a los científicos a plantear la hipótesis de que el “estado de comunicación” que existe entre los seres humanos puede estar de alguna manera conectado con el corazón, produciendo un aumento de su actividad.

Si esta teoria es cierta, este incremento de la actividad puede derivar en un aumento de la presión arterial, incluso cuando usted este hablando con su médico.

CONTROLE TAMBIÉN LA PRESIÓN DE SU PAREJA

Probablementc ha escuchado que un marido y su mujer comienzan a parecerse después de vários anos de matrimonio, pero los investigadores han descubierto algo aún más extrano: cuanto mayor es el tiempo de vida en común, más similares son sus presiones arteriales.

Este efecto de mimetismo puede estar relacionado con el hecho de compartir el mismo estado de estrés u otros factores emocionales.

La comunicación. particularmente cuando se plantea para tratar conflíctos y expresar emociones, puede alterar la presión en ambos miembros dc la pareja. Por lo tanto, cuando el médico le diga que
su presión está alta, es conveniente que su pareja controle también su presión.

En un estudio universitario se midió la presión arterial de 92 alumnos. A continuación se les pidió
que leyeran en voz alta o en silencio o que jugaran con un perrito.

Leer en voz alta provoco aumento de la presión, mientras que leer en silencio o jugar con un perro se asociaron a un descenso.

Este trabajo confirma la idea de que la terapia con animales domésticos es muy beneficiosa.

Otra investigación ha demostrado que los pacientes con enfermedades coronárias que tienen animales domésticos presentan más posibilidades de estar vivos un ano después de ser dados de alta del hospital que aquellos que no tienen animales.

Los estudios en niños han revelado que la presencia de un animal doméstico reduce su presión arterial mientras leen o descansan. Entonces, ¿qué importa si Plinio escribió esta receta para curar a mujeres que sufrían de dolores abdominales?

Gracias a la ciencia moderna, sabemos que los animales domésticos son beneficiosos también en los casos de hipertensión.